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Problemas en la adolescencia

¿Cuáles son las situaciones de riesgo en la adolescencia? situaciones de riesgo en la adolescencia ejemplos ¿Cómo prevenirlas? ¿Qué problemas de salud en la adolescencia suelen ser frecuentes? Si te preocupan estos temas por tener un hijo adolescente o por ser uno de ellos, quédate con nosotros te ayudaremos en tu búsqueda.

Aquí te dejamos un conjunto de los problemas en la adolescencia más destacables:

Principales riesgos en la adolescencia

Las situaciones de riesgo en la adolescencia pueden detectarse a través de una serie de señales (no hablamos de diagnósticos sino de señales de estados de sufrimiento, cuyo significado y relevancia o no, debe evaluarse caso por caso) de las cuales enumeramos a continuación algunas de las más frecuentes:

Adolescente que sufre bullying. Problemas en la adolescencia
Adolescente que sufre bullying
  • Bullying.  Se caracteriza por las acciones violentas e intimidatorias ejercidas por un acosador, o un grupo de acosadores, sobre una víctima. Las acciones pueden incluir el acoso verbal, la agresión física y el hostigamiento, que suelen llevarse a cabo en un entorno escolar.
Adolescente sufre ciberbullying
Trastornos alimentarios en la adolescencia
  • Problemas escolares (no me interesa la escuela, no puedo demostrar que soy capaz, no soy inteligente).
  • Crisis de identidad (¿quién soy?, ¿ya no me reconozco?).
adolescente jugando a un videojuego
Adolescente jugando a un videojuego
Adolescentes brindando con alcohol
  • Malestar en las relaciones con los compañeros (no puedo hablar con los demás, me enfado con todos, los demás no me tienen en cuenta, nadie me escucha, no puedo hacer amigos, ya no me siento bien con mis amigos).
Adolescente sostiene un balón con sus mano dentro de la portería
Adolescente sostiene un balón con sus mano dentro de la portería
  • Dificultad para reconocer sus propios objetivos vitales (no sé qué dirección tomar, no sé lo que quiero).
  • Sufrimientos sentimentales (me ha dejado, nadie me quiere, quién podría amarme como soy).
  • Aislamiento del grupo de compañeros (no quiero ver a nadie, no tengo ganas de salir de casa).
Adolescente insegura por la visión que tiene de si misma, sostiene un espejo roto.
Inseguridades con su imagen personal
  • Malestar con el propio cuerpo (no me gusto, me siento gordo, soy demasiado alto, he cambiado y no me gusta cómo soy ahora.
Joven transgénero se mira al espejo
Joven transgénero se mira al espejo
  • Dudas sobre identidad sexual (no sé si me gustan las chicas o los chicos, tengo pensamientos sobre los del mismo sexo, tengo miedo de ser gay, tengo miedo de ser lesbiana).
  • Obsesiones (tengo pensamientos que me perturban y que no puedo controlar, me lavo las manos todo el tiempo, enciendo y apago la luz sin razón, etc.).
Adolescente con ansiedad frente al espejo del aseo en el instituto
Adolescente con ansiedad frente al espejo del aseo en el instituto
  • Ansiedades y miedos (tengo miedo de estar solo, me paralizo en ciertas situaciones, tengo miedo de lo que los demás piensen de mí, tengo miedo de no caer bien y de que me juzguen).
  • Autolesiones que se manifiestan a través de pensamientos o comportamientos reales (he pensado en suicidarme, pienso en hacerme daño, he intentado suicidarme, me corto, no como, vomito a propósito, hago cosas peligrosas, bebo).
  • Ira y agresividad (me enfado con mucha facilidad, pierdo el control, odio a todo el mundo).
Adolescente espera respuesta de test de embarazo
Adolescente espera respuesta de test de embarazo

Situaciones de riesgo en la adolescencia y como prevenirlas

Los padres son los espectadores atónitos de este proceso que se desarrolla ante sus ojos. El sentimiento predominante suele ser el de sufrimiento por el hecho de sentirse impotentes para ayudar a su hijo/a a superar sus dificultades o al menos a aliviar su sufrimiento.

Todo ello puede combinarse con la rabia por la sensación de que es el propio niño quien considera inútil, y a menudo no deseada, su participación en su viaje.

Como hemos dicho, es un error considerar los síntomas del adolescente desde un punto de vista patológico. Dependiendo de cómo se presenten y evolucionen las dificultades y los conflictos, es necesario evaluar si hay indicios que justifiquen la preocupación o si hay que considerarlos como un proceso fisiológico.

En este último caso, el adolescente necesita sobre todo ser escuchado, tenido en cuenta y aceptado en su individualidad.

Para los padres, la mayor dificultad es sin duda tratar de mantener la distancia adecuada, una nueva modulación entre la presencia emocional que los adolescentes siguen necesitando fuertemente, un movimiento de “apartarse”, para permitirles adquirir la autonomía y la identificación necesarias.

 El compromiso y el esfuerzo que requieren los padres en este momento son enormes, por lo que es necesario prestar atención también a sus dificultades.

 Unos padres más serenos, con más herramientas para comprender e intervenir, pueden tener más éxito en la tarea de apoyar a su hijo adolescente para que pueda, por ejemplo, invertir en nuevos vínculos sin sentirse culpable hacia sus padres y facilitar la delicada fase de negociar el tiempo y el espacio para dedicarse al estudio, los amigos y la familia.

Si, por el contrario, estos factores de riesgo en la adolescencia parece justificar un alto nivel de preocupación, se puede poner de manifiesto la necesidad de asesoramiento, que puede ser decisivo, es decir, se puede entender cómo tratar el problema o que tal vez el problema simplemente no existe, o llevar a la evaluación de un camino que ayude al adolescente a afrontar la salida de la infancia y la entrada en el mundo adulto con mayor autoconocimiento y confianza en sí mismo.

El psicólogo, dependiendo de las particularidades del caso, puede considerar útil trabajar individualmente con el adolescente o recomendar una serie de reuniones sólo con los padres, o coordinar las dos intervenciones, para ayudar al núcleo a encontrar nuevas y más funcionales formas de relacionarse y comunicarse.

Hay que decir que muchas veces el/la chico/chica no esta de acuerdo en participar en un determinado proceso y, por lo tanto, hay que valorar la opción de trabajar sólo con los padres, aliviando su cansancio, apoyándoles en su función parental en esta difícil fase de la vida familiar.