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Autoestima en la adolescencia

La autoestima nos ayuda a aceptarnos y a ver nuestras propias cualidades, al igual que entendemos cuáles esos defectos que también los tenemos, debemos ser conscientes de los puntos fuertes que poseemos y destacarlos. Este autoestima en la adolescencia suele ser aún más pronunciado. Pero…

¿Qué es autoestima?

La autoestima se define como la confianza que uno tiene en sí mismo.  Uno puede tener un juicio positivo y, por tanto, creer en sus capacidades, o negativo y sufrir una baja autoestima.

Las creencias que tienes hacia ti mismo se forman con el tiempo y derivan de los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que cultivas a lo largo de los años.

Con una buena autoestima te sientes bien contigo mismo, aprecias tu valor, estás orgulloso de ti mismo y de tus capacidades, aceptas los fracasos permaneciendo motivado para volver a intentarlo.

Esto no significa ser poco humilde, sino más bien realista y nos ayuda a alimentar nuestra autoestima. La autoestima es una demostración de respeto que tenemos sobre nosotros mismos y a los demás, solamente se respeta a quien se respeta a uno mismo.

En cambio, con una baja autoestima, uno se crea percepciones negativas sobre sí mismo y suele desarrollar la idea de que no le gusta a nadie y de que no es bueno en nada.

Una autoestima alta o baja afecta a todos los aspectos de la vida, la educación, la personalidad e incluso la felicidad.

La autoestima en los adolescentes

 Adolescente mirandose en un espejo. Autoestima en la adolescencia

La autoestima en la adolescencia determinará la calidad de vida en la edad adulta.

Este “músculo psicológico” establece una raíz primordial en el carácter del joven en esta fase de cambios, retos y dificultades en la que sin duda necesitará, no sólo todo nuestro apoyo, sino una base sensible y validadora donde pueda recibir la ayuda que necesita.

La juventud es un periodo complejo, lo entendemos. Una fase del desarrollo evolutivo en la que se establecen las identidades, los valores, los autoconceptos… De ahí nace la necesidad de experimentar, conocer nuevos horizontes y adoptar diferentes formas de pensar y comportarse. Por esto, es en fundamental que la autoestima de los jóvenes sea alta, intensa y sana. sucede lo contrario, tienen la posibilidad de tomar un camino equivocado.

La autoestima se forja a partir del nacimiento y es el resultado de la relación de diversos componentes:

Por un lado, genético (temperamento) y, por otro, ambiental (personal, social y cultural). a partir de una edad temprana, hacer que el infante se sienta valorado y salvaguardado le ayudará a comprender lo fundamental y preciado que es.

Dichos componentes se asimilan e interiorizan mientras crecemos, por lo cual la autoevaluación puede variar con la edad.

¿Cómo se autoevalúa un adolescente?

Adolescente en un mar de hielo patinando

Una vez que se le exige a un joven que se describa a él mismo, comúnmente lo va a hacer basándose en atributos externos involucrados con su aspecto físico (atractivo, aspectos, figura…) y sus ocupaciones (capacidades intelectuales y maneras de tener relación con los demás).

Su perspectiva gira alrededor de los conceptos de valor y competencia, por lo cual está estrechamente relacionada con el triunfo académico, la competencia social y la igualdad emocional.

La autoestima en los jóvenes experimenta diferencias de género, debido a que las chicas tienden a preocuparse más por su aspecto físico, su triunfo social y su rendimiento estudiantil.

La autoestima de los chicos se rige más por la complejidad de parecerse a el estereotipo de un hombre como una persona segura, fuerte y sin miedo.

El adolescente tiende a creer que su aspecto físico es crucial para alcanzar la felicidad y piensa que para lograr sus objetivos debe ser aceptado por el grupo de iguales.

Durante esta etapa de desarrollo uno tiene la necesidad de buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de ropa, música, experimentar y sentirse protagonista de sus propias decisiones.

El nivel de autoestima que tenga el adolescente influye en muchos aspectos de su vida: la escuela, la familia, la afectividad, las relaciones interpersonales… Además, la valoración de uno mismo influirá en su personalidad y felicidad posteriores.

Alta autoestima en adolescentes

Niña mirándose al espejo feliz junto con otra mujer

Aquellos adolescentes con alta autoestima se caracterizan por:

  • Se sienten queridos y aceptados por su ámbito, permanecen motivados para aprender, probar cosas nuevas y están dispuestos a explorar su entorno.
  • Establecen metas y fines a corto y medio plazo, son capaces de aceptar la responsabilidad de su propio comportamiento y elecciones
  • . Suelen ser optimistas con respecto a su futuro y buscan de forma independiente la manera de solucionar sus problemas.
  • Conocen sus propios puntos fuertes y débiles, así como la forma de aceptar las críticas.
  • Tienen estabilidad emocional y muestran empatía, demostrando sensibilidad hacia las necesidades de los demás, comunicándose con facilidad con quienes les rodean y manteniendo una red de contactos saludable en su entorno.

Baja autoestima en la adolescencia

Adolesente en un tunel de espaldas

Los comportamientos que indican una baja autoestima en los jóvenes parecen motivados por la carencia de confianza en sí mismos y en sus habilidades:

  • Tienden a verse a sí mismos como inferiores al resto, irrespetados y poco apreciados. Esto hace que evite participar en actividades grupales en los que se necesita cooperar.
  • Se sienten inseguros y tienen un miedo atroz al fracaso.
  • Constantemente presentan una falta de disciplina, responsabilidad y compromiso.
  • En un esfuerzo por destacar y dada su constante necesidad de atención, engañan y mienten.
  • Culpan a los demás y suelen ser agresivos, violentos, regresivos, desafiantes y antisociales.

Tips para mejorar la autoestima

adolescente al bor de una precipicio mirando un paisaje natural

Aquí os dejamos una serie de consejos para mejorar la autoestima de los adolescentes con los que convivimos y ayudarlos a mejorar su calidad de vida a través de actividades de autoestima para jóvenes.

1) Comunicación sincera y eficaz

Es a través de la comunicación que podemos ofrecer un apoyo eficaz, es importante sobre todo escuchar, ser paciente y saber dar los consejos que el niño necesita oír.

Una buena comunicación entre progenitores e hijos es la clave en este proceso de intentar incrementar la autoestima a lo largo de la juventud. Los adolescentes suelen adoptar una actitud de rebeldía en sus padres, a ellos les corresponde ganarse la confianza de esta nueva persona.

2) La importancia de las normas

Un joven al que no se le pone límites, normas o reglas a las que atenerse es un adolescente perdido que acabará frustrado y con su autoestima por los suelos.

Es aconsejable tener unas pocas reglas, sencillas pero inviolables.

3) Preste atención a las amistades

2 amigos paseando por las vias del tren

En este periodo del desarrollo, los amigos son lo que más importancia tienen para los jóvenes, pero se debe tener cuidado. En ocasiones los jóvenes se ven “atrapados” en un círculo de amigos que mina su autoestima.

Ofrecerles todo la ayuda e inclusive modificar el entorno, tener nuevos hábitos para que conozcan nuevos amigos podría ser la solución.

4) El hogar debería ser un ambiente seguro

La estabilidad es algo que el joven necesita sentir, saber que hay alguien que le quiere incondicionalmente. El hogar debería dar esta estabilidad para que el joven se sienta aceptado y salvaguardado.

5) Pasar tiempo con los adolescentes

Que se hayan convertido en adolescentes no significa que no podamos hacer actividades juntos: hacer deporte, salir a pasear o ir a cenar con toda la familia. Esto ayudará a elevar su autoestima.

 Dejar de lado nuestras preocupaciones y obligaciones para pasar tiempo con nuestros hijos es algo que mejorará su autoestima  y lo agradecerá.

6) Conservar un ambiente agradable en el hogar

El hogar es un espacio para compartir: alegrías, penas, logros, emociones. La comida y la cena son sagradas. Tienen que ser cercano y sin televisión de fondo.

Es recomendable que los papás creen el ámbito correcto para una comunicación agradable, dinámica, placentera, sincera y tranquila.

La juventud es un tiempo difícil y turbulento para el adolescente que deja de serlo para iniciarse en un mundo más maduro. Es un tiempo bastante delicado en el cual los papás tenemos que estar ahí para dirigir a nuestros propios hijos en este tortuoso viaje. Dar consejos y reforzar la autoestima de los chicos son 2 cosas buenas que tenemos la posibilidad de hacer.

7) Ayúdele a desarrollar nuevas habilidades

Busque formas de desarrollar las cosas que ya le apasionan a su hijo y explore las opciones para utilizar estas situaciones para practicar o perfeccionar nuevas habilidades.

8) Hablar de asertividad

La comunicación segura, clara y persuasiva no es fácil para todos. Muchos adolescentes no comprenden las diferencias entre la comunicación asertiva, pasiva y agresiva.

Discutir cómo los matices, como el tono de voz, pueden hacer o deshacer una conversación. Señala cómo el lenguaje corporal y las señales no verbales pueden enviar un mensaje propio.

Anime a su hijo a practicar frente a un espejo para que pueda empezar a identificar los matices de la comunicación asertiva. Ponerse de pie, echar los hombros hacia atrás y hablar con claridad puede mejorar la sensación de su hijo, sobre todo si no se siente muy seguro a la hora de afrontar una situación difícil.

9) Confianza en el modelo de ejemplo

Tu hijo joven aprenderá más sobre la confianza en sí mismo en función de lo que tú hagas, no de lo que le digas ya que eres su ejemplo a seguir. Si haces autocríticas negativas sobre tu físico o tus habilidades, enseñarás a tu hijo a hacer lo mismo.

Hable de cómo abordar nuevas situaciones con valor y confianza y demuestre la importancia de quererse a uno mismo. Cuéntale a tu hijo los momentos en los que has sido valiente o las cosas que has hecho en tu vida para aumentar tu confianza.